CANALES: Mira a las estrellas, pero no te olvides de encender...

Entre los desórdenes del alma, la envidia es el único inconfesable.

La riqueza es para el que la disfruta, y no para el que la guarda

Los ojos se fían de ellos mismos, las orejas se fían de los demás.

Mira a las estrellas, pero no te olvides de encender la lumbre en el hogar.