¿Te gusta el rol de profeta del desastre y después regodearte en tus macabros aciertos?
• ¿Te place anunciarle a tu hermano o hermana una inminente calamidad y después decirle: " ¡te lo dije, te lo dije!"?
• ¿Haces de cada conversación con tu pareja un torneo verbal en el que desbaratas sus argumentos?
Te sientes derrotado si no impones tus ideas a compañeros de trabajo o amigos?
• ¿Defiendes a capa y espada tus puntos de vista sobre política, religión, nacionalidad o deportes cuando interactúas con otras personas?
• ¿Te cuesta llegar a consenso con tus semejantes?