Madre no hay más que una
A preguntas indiscretas contesta con una mentira
El silencio es el santuario de la prudencia
Quien vive esperando muere cantando
A la larga la lima se come el hierro
Entre dos explicaciones escoge la más clara. Entre dos formas la más elemental. Entre dos palabras la más breve
El buen humor es una bendición
El muerto, al hoyo, y el vivo, al bollo
Lo barato sale caro
Hay esperanza en la certeza, y no hay certeza en la esperanza
De la madre, la gran ciencia es tener mucha paciencia
No por mucho madrugar amenece más temprano
Quien te quiere te hará llorar, quien te odia te hará reír
Una buena dote es un lecho de espinos
Inflama más la comida que las musas
No hay remedios contra la muerte, pero la muerte en sí es un remedio
La auténtica ciencia enseña sobre todo a dudar y a ser ignorantes
Un consejo sin ayuda es como un cuerpo sin alma
Toda madre piensa que el sol brilla sólo para su hijo
No pidas por favor lo que puedas obtener con la fuerza
Hay que comer para vivir y no vivir para comer
La tierra y el cielo son buenos: el mal está entre la tierra y el cielo
La mujer decente sufre más que se divierte
Dar limosna no aligera la bolsa
Mucho sabe el marido de una mujer, pero mucho más sabe su amante
Hablar sin pensar es tirar sin mirar
La confianza da asco
Una manzana podrida echa a perder las demás
Quien bien te quiere, te hará llorar
La avaricia rompe el saco
Cede ante la fuerza y sé condescendiente con la debilidad
En abril, aguas mil
No te endeudes con los ricos y no prestes a los pobres
Oculta tu odio y será más eficaz
Si juegas con un estúpido en la intimidad, él jugará contigo en público
Un enemigo declarado es menos peligroso que un amigo ambiguo
Quien nada tiene nada anhela
Hasta el cuarenta de mayo no te quites el sayo
Quien se aconseja a sí mismo se enfada
Sé generoso para que la tierra sonría
El cadáver del papa no ocupa más que el del sacristán
La paciencia es la madre de la ciencia
En trece y martes, ni te cases ni te embarques
Casarse significa domesticarse
Gran estatura no implica gran alma
El cura habla por todos, menos por sí mismo
De tal palo, tal astilla
Las lágrimas de las mujeres valen poco y cuestan mucho
El muerto y el convidado a los tres días apestan
Pagan justos por pecadores
De ilusión también se vive
Hay que subir lo más arriba posible para que la soberbia se quede en medio de la cuesta
La fortuna del padre embellece a la muchacha más fea
Lo que escatimes a tu mujer, no lo gastes en beber
Más vale pájaro en mano que ciento volando
Juventud, divino tesoro
Escuchar, ver y callar, si no la vida se vuelve amarga
Enrolarse y casarse son cosas que no deben aconsejarse
Quien compra lo que puede, vende lo que quiere
El pudor tiene dos enemigos: el amor y la enfermedad
Pon tierra de por medio entre una mala persona y tú
El sol nos calienta a todos
De grandes banquetes están llenas las tumbas
Los cuadros y las batallas son bonitos de lejos
Quien mucho abarca, poco aprieta
El hombre honesto duerme tranquilo, incluso con una sola manta
Ladrón que roba a un ladrón tiene cien años de perdón
Habla de un negocio cuando lo hayas hecho
Año de nieves, año de bienes
En asuntos de males el menor es el mejor
Nunca les falta quehacer, ni al cura ni al diablo, ni a la mujer
La mujer y el huerto necesitan un solo dueño
Genio y figura hasta la sepultura
No nos libramos nunca de nuestros enemigos porque nuestros enemigos somos nosotros mismos
Dios mide el frío según la ropa
A la olla que hierve ninguna mosca se acerca
La mala herida sana, la mala reputación mata
Bienes pequeños, pequeños desvelos
Somos hijos de una sola madre
Una buena tela encuentra el comprador sin tener que extenderla
No hay mujer más buena que la mujer ajena
Quien mal se casa, tarde enviuda
Hoy marido, mañana arrepentido
Dios da pan al que no tiene dientes
A la puesta del sol el buey se derrumba sobre el timón
Servir al hombre no significa pertenecer al amo