Que alegría amiga Yoli, paisana del alma. El mundo está claro que es un pañuelo. Yo soy hijo de Manolo (el carpintero) y Delma. Me acuerdo de tí perfectamente y de tu madre Lupe (por cierto muy buena coplista). Bueno, me alegro infinitamente de que por aquí podamos poner cosas bonitas de nuestro pueblín, mientras quizás recordemos aquellos momentos inolvidables que nos dio. Un fuerte beso.