CANALES: ocultarse en el cáliz de una rosa. ¡QUE FRIO!

y creyendo invadidos por el hielo

aquellos pies tan lindos,

desdoblando mi manta zamorana

que tenía más borlas verde y grana

que todos los cerezos y los guindos

que en Zamora se crían

cual sí fuese una madre cuidadosa

con la cabeza ya vertiginosa

le tapé aquellos pies, que bien podrían

ocultarse en el cáliz de una rosa. ¡QUE FRIO!