El amor y la afición con facilidad ciegan los ojos del entendimiento.
El andar tierras y comunicar con diversas gentes hace a los hombres discretos.
En las cortesías antes se ha de pecar por carta de más que de menos.
De las miserias suele ser alivio una compañía.
Siempre los ricos que dan en liberales hallan quien canonice sus desafueros y califique por buenos sus malos gustos.
La rabia de los celos es tan fuerte que fuerza a hacer cualquier desatino.
Me moriré de viejo y no acabaré de comprender al animal bípedo que llaman hombre, cada individuo es una variedad de su especie.
a poesía tal vez se realza cantando cosas humildes.
Adonde interviene el favor y las dádivas, se allanan los riscos y se deshacen las dificultades.
No hay cosa más excusada y aun perdida que el contar el miserable sus desdichas a quien tiene el pecho colmado de contentos.
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