Mientras se gana algo no se pierde nada.
Más vale el buen nombre que las muchas riquezas.
¡Oh envidia, raíz de infinitos males y carcoma de las virtudes!.
Más vale una palabra a tiempo que cien a destiempo.
¡Oh, memoria, enemiga mortal de mi descanso!
No puede haber gracia donde no hay discreción.
Cada uno es como Dios le hizo, y aún peor muchas veces.