CANALES: Sobre mi corazón no manda nadie más que mi conciencia.

El hombre de bien y de valor debe ser indiferente a los choques de la mala suerte.

¿Qué importa tener o no tener cosas superfluas?

Sobre mi corazón no manda nadie más que mi conciencia.
Respuestas ya existentes para el anterior mensaje:
El valor, la habilidad y la constancia corrigen la mala fortuna.