Oro y jade por fuera y algodón podrido por dentro.
Siembra melones y recogerás melones; siembra habas y recogerás habas.
El oro legítimo no teme al fuego.
Sin viento no hay oleaje.
Soplar la pelusa de un abrigo de pieles, para descubrir el menor defecto.
Las llamas se elevan más cuando cada uno les echa leña.