Un solo día de frío no basta para congelar el río a tres pies de profundidad.
No hay que dejar escapar una oportunidad, que nunca va a presentares otra vez.
En tanto que la flor cae amorosa, el arroyo corre impasible.
Tres simples zapateros hacen un sabio Zhuge Liang.
El primer paso siempre cuesta.