En un restaurante - ¿Y cómo quiere el señor sus huevos?
- Pues con toda mi alma, oiga.
- Pues con toda mi alma, oiga.
Esto era un hombre que dijo.
- ¡Camarero, que tengo una mosca en el plato!
- Perdone, no se la había cobrado.
- ¡Camarero, que tengo una mosca en el plato!
- Perdone, no se la había cobrado.