¡Ni el cuchitril de Joe!. En 1985, fue ingresada en el hospital Charity de Nueva York una paciente aquejada de unos extraños dolores en los oídos. Tras explorarla los doctores sacaron dos cucarachas vivas de sus conductos auditivos.
Qué asco! si le entraron por los oídos, cabe pensar que alguna se le podría colar también por la boca. Ajjjjj!