He aprendido que ir a la cama de buen humor y riéndote hasta de tu propia sombra, te hace entrar en la misma, sin importarte que no estaba hecha.
Pues ayer nos reimos un buen rato.
Y! hazte la cama ¡que las arrugas de las sabanas terminaran por rozar.
Un abrazo
Isabel
Y! hazte la cama ¡que las arrugas de las sabanas terminaran por rozar.
Un abrazo
Isabel
Mi cama solo la hace la mi Delmina cuando viene por casa. Cuando entro en ella por la noche, me mira como extrañada (la cama).
Presi eres tremendo.... jajajaja....! esa cama y tu os miráis con mutuo cariño, ¡que viva tu cama y tu...! Emilio
Querido Emilio, como disfruto arrancando la risa a la buena gente. Me pongo más ancho de lo que ya estoy en sí. Hay veces que la silla al levantarme se viene conmigo y la tengo que convencer para que se quede. Imagínate si me la llevo puesta a bailar jotas. Viva Emilio ¡