He aprendido que ir a la cama de buen humor y riéndote hasta de tu propia sombra, te hace entrar en la misma, sin importarte que no estaba hecha.
Pues ayer nos reimos un buen rato.
Y! hazte la cama ¡que las arrugas de las sabanas terminaran por rozar.
Un abrazo
Isabel
Y! hazte la cama ¡que las arrugas de las sabanas terminaran por rozar.
Un abrazo
Isabel