Cristianos míos. Veo la hora y el cabrón de la radio me recuerda que mañana es lunes. Debo totalmente resignado, ausentarme y retirarme a mis aposentos. Deseo que tengais todos dulces sueños. Buenas
noches y hasta mañana, siempre si Dios quiere, por supuesto. Sed
felices. Chauuuuuuu.