Iba un hombre caminando por la selva, cuando de pronto lo rodearon un grupo de salvajes caníbales, y se les veía que no tenían muy buenas intenciones.
Ahora si, ¡Ya me llevó el demonio!, dijo el hombre.
En eso, el cielo se abrió, apareció un rayo de luz y se escuchó una voz:
¡No, todavía no!
Ahora si, ¡Ya me llevó el demonio!, dijo el hombre.
En eso, el cielo se abrió, apareció un rayo de luz y se escuchó una voz:
¡No, todavía no!
Un caníbal le dice a otro:
Oye, Kalamazú, ¿qué tal te cayó mi hermana?
Le faltaba sal...
Oye, Kalamazú, ¿qué tal te cayó mi hermana?
Le faltaba sal...