La SGAE ‘espía’ a los locales en León para asegurar el pago de sus tarifas
Métodos utilizados. Llevan trabajando desde 2004 y controlan desde pubs, peluquerías, gimnasios o tiendas hasta fiestas privadas como bodas
Las orquestas y la música que se escucha en las bodas también es controlada por
Las Cortes piden un nuevo convenio para eximir a las administraciones del canon
120 euros por bailar el vals de los recién casados
La Sociedad General de Autores y Editores (SGAE) ‘espía’ a los establecimientos de León para asegurarse el pago de sus tarifas.
Todos los locales que dispongan de un reproductor de música, radio, vídeo o televisión que emitan obras que puedan estar protegidas por derechos de autor son susceptibles de ser controlados por unos investigadores. Según fuentes jurídicas consultadas por este periódico, hay detectives que llevan trabajando para la SGAE desde 2004 en la provincia e inspeccionan desde pubs, bares, locales de alterne, peluquerías, gimnasios, consultas médicas, autobuses e incluso fiestas familiares como bodas o comuniones.
El fin es localizar si se aplican y abonan correctamente los cánones por reproducir el repertorio de la SGAE. La gran mayoría de estos investigadores son ‘legales’, es decir poseen la licencia de detectives, pero en otros casos son autónomos subcontratados por la sociedad para este peculiar trabajo.
Las fuentes jurídicas revelan que está muy en el límite de la legalidad que unos detectives entren sin identificarse (aunque no sea obligatorio) en un establecimiento que tiene derecho de admisión o a una boda –a la que se acude con invitación– para ‘cazar’ si han pagado por las canciones que toca la orquesta o por las imágenes de la televisión.
Primero recogen la información en los locales y, en caso de no cumplir con la ley, se levanta un acta de inspección. Si en el período de dos años no han abonado la cuantía, la SGAE lleva a los tribunales a los establecimientos a instancia del informe del detective contratado por la empresa.
Hasta la fecha, la SGAE tiene todas las de ganar por la vía judicial; los derechos de autor poseen cada vez más cobertura legal y, por extensión, también sus sistemas de control. Las mismas fuentes aseguran que su actividad es intensa en las provincias –más que en ciudades como Madrid o Barcelona– porque existe quizá más desconocimiento y miedo a demandar.
Por último, el delegado de la Sociedad de Autores en León, Carlos de Castro, niega la existencia de estos detectives
Métodos utilizados. Llevan trabajando desde 2004 y controlan desde pubs, peluquerías, gimnasios o tiendas hasta fiestas privadas como bodas
Las orquestas y la música que se escucha en las bodas también es controlada por
Las Cortes piden un nuevo convenio para eximir a las administraciones del canon
120 euros por bailar el vals de los recién casados
La Sociedad General de Autores y Editores (SGAE) ‘espía’ a los establecimientos de León para asegurarse el pago de sus tarifas.
Todos los locales que dispongan de un reproductor de música, radio, vídeo o televisión que emitan obras que puedan estar protegidas por derechos de autor son susceptibles de ser controlados por unos investigadores. Según fuentes jurídicas consultadas por este periódico, hay detectives que llevan trabajando para la SGAE desde 2004 en la provincia e inspeccionan desde pubs, bares, locales de alterne, peluquerías, gimnasios, consultas médicas, autobuses e incluso fiestas familiares como bodas o comuniones.
El fin es localizar si se aplican y abonan correctamente los cánones por reproducir el repertorio de la SGAE. La gran mayoría de estos investigadores son ‘legales’, es decir poseen la licencia de detectives, pero en otros casos son autónomos subcontratados por la sociedad para este peculiar trabajo.
Las fuentes jurídicas revelan que está muy en el límite de la legalidad que unos detectives entren sin identificarse (aunque no sea obligatorio) en un establecimiento que tiene derecho de admisión o a una boda –a la que se acude con invitación– para ‘cazar’ si han pagado por las canciones que toca la orquesta o por las imágenes de la televisión.
Primero recogen la información en los locales y, en caso de no cumplir con la ley, se levanta un acta de inspección. Si en el período de dos años no han abonado la cuantía, la SGAE lleva a los tribunales a los establecimientos a instancia del informe del detective contratado por la empresa.
Hasta la fecha, la SGAE tiene todas las de ganar por la vía judicial; los derechos de autor poseen cada vez más cobertura legal y, por extensión, también sus sistemas de control. Las mismas fuentes aseguran que su actividad es intensa en las provincias –más que en ciudades como Madrid o Barcelona– porque existe quizá más desconocimiento y miedo a demandar.
Por último, el delegado de la Sociedad de Autores en León, Carlos de Castro, niega la existencia de estos detectives
Esto es una verguenza, no sé como les están dejanto tanta manga ancha a estos de la SGAE, ya se están pasando de una manera preocupante.
Me gustaría conocer cuál es el repertorio de esta SECTA o no sé como llamarles y que nadie pusiera su música en ningún sitio. Son unos listos, por ese procedimiento tendríamos que pagar por todo pues también tendría derecho a cobrar un arquitecto cada vez que viesen o utilizasen su obra, o el Barón de Bidet, cada vez que utilizásemos ese invento, o pagar cada vez que utilizásemos el retrete un canon a quien lo inventó o sus descendientes. Pero donde vamos a llegar, este es un país de locos. Esto es exactamente igual que que pagar el impuesto revolucionario en el país vasco. En fín, es indignante. A cantar nosotros mismos en la fiesta del calecho, que lo hacemos muy bien ¿o también hay que pagar por eso?
Me gustaría conocer cuál es el repertorio de esta SECTA o no sé como llamarles y que nadie pusiera su música en ningún sitio. Son unos listos, por ese procedimiento tendríamos que pagar por todo pues también tendría derecho a cobrar un arquitecto cada vez que viesen o utilizasen su obra, o el Barón de Bidet, cada vez que utilizásemos ese invento, o pagar cada vez que utilizásemos el retrete un canon a quien lo inventó o sus descendientes. Pero donde vamos a llegar, este es un país de locos. Esto es exactamente igual que que pagar el impuesto revolucionario en el país vasco. En fín, es indignante. A cantar nosotros mismos en la fiesta del calecho, que lo hacemos muy bien ¿o también hay que pagar por eso?
Buenos días amiga Manuela.
En la fiestina nuestra se cantará una que dice:
"ES EN CANALES DONDE REINA LA ALEGRÍA............."
que pasen que cobran.
En la fiestina nuestra se cantará una que dice:
"ES EN CANALES DONDE REINA LA ALEGRÍA............."
que pasen que cobran.