Agua. Mucha agua. Esto es lo que los diversos servicios meteorológicos advierten que podemos encontrarnos en China el día de la prueba. Hacer una adivinación al respecto a seis días vista de la carrera es aventurado pero por norma general -a excepción de Malasia- cada día se suele acertar más en este aspecto. De aquí al Domingo, esto puede cambiar, pero según los expertos, hay un 85% de que la lluvia pase por agua la carrera china, así que los ¿shangaianos? que acudan a su único circuito tendrán que ir provistos de una buena gabardina o esos paraguas automáticos que cuestan una miseria pero dejan de funcionar cuando los abres por primera vez… suelen ser paraguas de un sólo uso. El distrito de Juading, donde está situado este trazado, espera recibir el líquido elemento tan sólo en esa jornada, pero como cada vez que llueve, la Fórmula1 nos ofrece una carrera divertida, con resultados inesperados y con vencedores inciertos, nos gusta la idea general, especialmente a sabiendas que el mismo servicio meteorológico dice que viernes y sábado será muy rara la aparición de chubascos; las escuderías tendrían que imaginarse los ajustes en los coches si tan sólo entrenan en seco y correr con la pista mojada. Hum… atentos.