Equipo de inmersión: La fascinación de Da Vinci por el mar espoleó muchos diseños encaminados a la exploración acuática. Su traje de buceo, estaba hecho de cuero y se conectaba a una manga de aire fabricada con cañas y a una campana que flotaba en la superficie. Una prueba de que el artista era además un hombre práctico se aprecia al ver que el traje incluía una pequeña bolsa para que el submarinista pudiera orinar en ella
El planeador alado: La imaginación de Da Vinci era fértil en ideas relacionadas con máquinas voladoras, incluyendo varios planeadores equipados con alas batibles. Este modelo de carcasa abierta, equipado con asientos y mandos para el piloto, no incluye el diseño de un casco contra impactos.
El cañón de tres troneras: Siendo un pensador más que un combatiente, el poco aprecio de Da Vinci por los conflictos no le detuvo a la hora de imaginar diseños para cañones más eficientes como este. Con sus tres troneras y elevable mediante un gato, habría sido un arma temible en el campo de batalla, rápido y ligero y con una potencia de fuego extra.
El tornillo aéreo: Los científicos modernos están de acuerdo en que jamás se habría elevado del suelo, pero el diseño de este “helicóptero” de Da Vinci sigue siendo una de sus obras más famosas. Este curioso artilugio estaba pensado para ser operado por un equipo de cuatro personas y podría haberse inspirado en un molinillo de juguete popular en tiempos de Leonardo