Una bella dama yace, leyendo un libro, sobre una sepultura en la abadía de Fontevraud. Es Leonor, duquesa de Aquitania, dos veces reina. Junto a ella, compartiendo el sueño eterno, otra estatua yacente se abraza a su espada, la del rey más famoso de la Edad Media gracias a Hollywood, Ricardo Corazón de León.
Fue una mujer que valía más que cualquier hombre de su época. Por ella entró en la realeza española el nombre de Leonor, pues su hija, Leonor Plantagenet, se casó con Alfonso VIII de Castilla.
Hay algo insólito en esta pareja, pues él no es ninguno de sus dos regios esposos, sino su hijo favorito. Tomando el puesto de honor junto a Leonor, Ricardo ha suplantado al marido, su padre, Enrique II de Inglaterra, que también está enterrado allí. Todo un símbolo: ¿Acaso no indujo Leonor a su hijo a rebelarse en armas contra el padre, a disputarle el poder al monarca inglés?
Hola, veo Yoly que estás contigo misma ¿que hay de nuevo?
Aquí, sin novedad, está volviendo todo a la normalidad, estos dias pasados ha habido mucha gente.