Las grietas empiezan a amenazar sus instalaciones
La Fórmula 1 llega a Malasia, a uno de los trazados preferidos de todos los pilotos. Pero Sepang tiene doce años de antigüedad y, según su jefe de pista (Razlan Razali) es hora de una renovación profunda.
“Necesitamos renovar todo el circuito. Somos la versión 1; no digo que tengamos que ser como Abu Dabi, que ya es la versión 1001, pero al menos nuestra pista tiene que estar a la altura de Shanghái y Bahréin.”
Los tejados de las gradas han sobrepasado su vida útil y necesitan ser reemplazados"
Sepang fue la carta de presentación de un ingeniero alemán que, desde entonces, quedó intrínsecamente unido a los nuevos circuitos del mundial de Fórmula 1 desde el nuevo milenio, además de las remodelaciones de los ya existentes. Pero ya hace doce años de eso, y las instalaciones malayas empiezan a aquejar los achaques del tiempo: “Los tejados de las gradas han sobrepasado su vida útil y necesitan ser reemplazados”, asegura Razlan al periódico Today.
A Bernard Ecclestone ya no le gustan los circuitos antiguos, grises, con grietas ni instalaciones tercermundistas. Hace tres años dejó ver su preocupación por el ligero abandono en el que empezaba a sumirse Sepang, considerando sus instalaciones algo “gastadas.” Razali estima en unos sesenta millones de dólares el coste total para volver a contentar al mandamás de la Fórmula 1: “Sin ese dinero, sólo hemos podido mejorar la zona del paddock, que es la que Bernard normalmente frecuenta”, bromea.
Algunos ministros no piensan que Sepang y el automovilismo sean importantes para Malasia"
Hay más gente, sin embargo, a la que contentar que al jefe de este tinglado: los espectadores demandan unas instalaciones cómodas y acordes con el siglo XXI. Razlan lo sabe: “En serio; se necesita mucho dinero. Hay grietas aquí y allí que tienen que ser reparadas”, advierte. ¿Qué tal si echamos mano del dinero estatal, que tanto ayudó a levantar este trazado? Razali lamenta que la ilusión del gobierno malayo haya caído en picado: “Ayudó los primeros cuatro o cinco años, pero luego perdió el interés. Quizá con el cambio de liderazgo, algunos ministros no piensan que Sepang y el automovilismo sean importantes para Malasia”, se lamenta.
Sin embargo, Razlan no pierde la esperanza: funcionarios estatales visitaron las instalaciones de Sepang la semana pasada. “Es una buena señal”, apunta. “Creo que con Lotus F1 en la parrilla y nuestro querido Fairuz Fauzy en el equipo, el interés del gobierno se está reforzando. Si aprobaran nuestra petición de fondos, podríamos trabajar inmediatamente y relanzar Sepang para el año que viene”, se ilusiona.
La Fórmula 1 llega a Malasia, a uno de los trazados preferidos de todos los pilotos. Pero Sepang tiene doce años de antigüedad y, según su jefe de pista (Razlan Razali) es hora de una renovación profunda.
“Necesitamos renovar todo el circuito. Somos la versión 1; no digo que tengamos que ser como Abu Dabi, que ya es la versión 1001, pero al menos nuestra pista tiene que estar a la altura de Shanghái y Bahréin.”
Los tejados de las gradas han sobrepasado su vida útil y necesitan ser reemplazados"
Sepang fue la carta de presentación de un ingeniero alemán que, desde entonces, quedó intrínsecamente unido a los nuevos circuitos del mundial de Fórmula 1 desde el nuevo milenio, además de las remodelaciones de los ya existentes. Pero ya hace doce años de eso, y las instalaciones malayas empiezan a aquejar los achaques del tiempo: “Los tejados de las gradas han sobrepasado su vida útil y necesitan ser reemplazados”, asegura Razlan al periódico Today.
A Bernard Ecclestone ya no le gustan los circuitos antiguos, grises, con grietas ni instalaciones tercermundistas. Hace tres años dejó ver su preocupación por el ligero abandono en el que empezaba a sumirse Sepang, considerando sus instalaciones algo “gastadas.” Razali estima en unos sesenta millones de dólares el coste total para volver a contentar al mandamás de la Fórmula 1: “Sin ese dinero, sólo hemos podido mejorar la zona del paddock, que es la que Bernard normalmente frecuenta”, bromea.
Algunos ministros no piensan que Sepang y el automovilismo sean importantes para Malasia"
Hay más gente, sin embargo, a la que contentar que al jefe de este tinglado: los espectadores demandan unas instalaciones cómodas y acordes con el siglo XXI. Razlan lo sabe: “En serio; se necesita mucho dinero. Hay grietas aquí y allí que tienen que ser reparadas”, advierte. ¿Qué tal si echamos mano del dinero estatal, que tanto ayudó a levantar este trazado? Razali lamenta que la ilusión del gobierno malayo haya caído en picado: “Ayudó los primeros cuatro o cinco años, pero luego perdió el interés. Quizá con el cambio de liderazgo, algunos ministros no piensan que Sepang y el automovilismo sean importantes para Malasia”, se lamenta.
Sin embargo, Razlan no pierde la esperanza: funcionarios estatales visitaron las instalaciones de Sepang la semana pasada. “Es una buena señal”, apunta. “Creo que con Lotus F1 en la parrilla y nuestro querido Fairuz Fauzy en el equipo, el interés del gobierno se está reforzando. Si aprobaran nuestra petición de fondos, podríamos trabajar inmediatamente y relanzar Sepang para el año que viene”, se ilusiona.