El temido Atila, rey de los hunos, del que se decía que por donde pasaba su caballo no volvía a crecer la hierba, murió en el lecho conyugal, haciendo el amor con su esposa número 453 en la noche de bodas.
Al hombre se le amontonaba el trabajo y así no hay manera. jajjajjajaaja lo que no se es como tenía tiempo de guerrear
Al hombre se le amontonaba el trabajo y así no hay manera. jajjajjajaaja lo que no se es como tenía tiempo de guerrear
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