Nerón (Lucius Domitius nero Claudius, Ancio 37-Roma 68), emperador romano (54-68), tuvo una vida llena de excentricidades. Se cuenta que hacía ejecutar a los espectadores de teatro que consideraba que no habían aplaudido con suficiente entusiasmo. Le gustaba ganar en las carreras de carros aunque tuviera que correr en solitario y gastaba en perfume desorbitadas cantidades de sestercios. Su esposa, Popea Sabina, se bañaba en bañera de plata con leche de burra para tener la piel blanca. Ella murió por complicaciones en un embarazo a consecuencia de una patada de su marido Nerón.
Oye tal para cual, una pareja muy bien avenida si señor. ¡Mira que era bruto el Nerón!
Oye tal para cual, una pareja muy bien avenida si señor. ¡Mira que era bruto el Nerón!