He aprendido a darme cuenta donde está verdaderamente la gente encantadora. Pene lo es, no lo dudo, Lope también, incluso los del Río, y por supuesto, Juan Manuel Serrat. Pero gente como la de este calecho, nunca la encontraré en otro lugar, porque ella es singular, dulce y maravillosamente irrepetible. Vivan todos ellos ¡
Mensaje
Me gusta
No