La disposición de los ushabti en las tumbas no era algo uniforme: en ocasiones, se ponían directamente sobre la momia; otras veces, se situaban al lado del sarcófago del difunto; muchos estaba desparramados por el suelo; y en el caso de altos funcionarios o de los mismos faraones, se introducían gran cantidad de ellos en cajas especiales, que podían contener hasta 365 figuras, (se supone que para que dispusieran de sirvientes todos los días del año).