En el 1.565 d. C., el padre jesuita Atasnasio Kircher recogía en su obra "Edipo Egipcíaco", trozos de un documento hindú con los pasos a seguir para la construcción de una batería eléctrica. Dice así este documento:
"... colocar una plancha de cobre, bien limpia, una vasija de barro; cubrirla con sulfato de cobre, y luego cubrirlo todo con aserrín húmedo, para evitar la polarización. Después poner una capa de mercurio amalgamado con zinc encima del aserrín húmedo. El contacto producirá una energía por el doble nombre de Mitra-Varuna. Se dice que una cadena de cien vasijas de este tipo proporcionan una fuerza muy activa y eficaz...".
"... colocar una plancha de cobre, bien limpia, una vasija de barro; cubrirla con sulfato de cobre, y luego cubrirlo todo con aserrín húmedo, para evitar la polarización. Después poner una capa de mercurio amalgamado con zinc encima del aserrín húmedo. El contacto producirá una energía por el doble nombre de Mitra-Varuna. Se dice que una cadena de cien vasijas de este tipo proporcionan una fuerza muy activa y eficaz...".