La verdad es que alguna situación me ha ayudado también. Cuando hemos llegado al
restaurante resulta que nos habían reservado mesa en el
comedor de no fumadores y aunque todos eran fumadores como éramos 12 se han tenido que fastidiar y al menos he comido sin humo, ellos iban saliendo a fumar después de cada plato, eso me ha ayudado bastante. Luego hemos ido a
casa de los
amigos que nos han invitado a
comer para echar unas partiditas de mus y allí si que ha sido la prueba de fuego, todos fumando como
... (ver texto completo)