En ella había una columna central de madera, que sujetaba el techo. Unas escaleras llevaban a la bodega, y una puerta daba paso al resto de las habitaciones, si es que las había, que eran almacenes y dormitorios. Se cocinaba en la calle, si la casa era muy pequeña, o en el patio trasero, donde había un horno y un pequeño almacén de grano.