La formulación de un problema es más importante que su solución.
Una velada en que todos los presentes estén absolutamente de acuerdo es una velada perdida.
No sé cómo será la tercera guerra mundial, sólo se que la cuarta será con piedras y lanzas.
Si hubiera previsto las consecuencias, me hubiera hecho relojero.
Tendremos el destino que nos hayamos merecido.
Si no puedo dibujarlo, es que no lo entiendo.