Desde el Periodo Predinástico los hombres y las mujeres del Antiguo Egipto se protegían y embellecían los ojos con mesdemet o khol: un polvillo negro que, mezclado con agua, se empleaba como antideslumbrante del sol, protector de enfermedades oculares y también como repelente de insectos con sólo trazar una línea alrededor de cada ojo.