El arquitecto Jacques Rougerie ha planeado un museo bajo el agua, desde el cual se podrían contemplar todos los restos y tesoros que aún quedan en el agua con una superficie de unos 22.000 metros cuadrados, en el cual el arquitecto calcula que pudiera tener unos tres millones de visitantes al año. El lugar que ha propuesto Rougerie, está cercano a la Biblioteca de Alejandría, donde se cree que pasaron sus últimos momentos Cleopatra y Marco Antonio.