un poder fáctico
La sociedad romana era tremendamente patriarcal y la mujer era considerada como una eterna menor de edad, por lo que era excluida de la vida pública y no podían votar, ocupar una magistratura o ser escuchadas en una asamblea, aunque si, las romanas libres, podían tener propiedades, vender, alquilar y comprar. A pesar de estar excluidas del juego político. Extraoficialmente se implicaban en las campañas electorales y daban su opinión. De hecho, en Pompeya encontramos pinturas donde se refleja los consejos que las mujeres daban a los candidatos.
La sociedad romana era tremendamente patriarcal y la mujer era considerada como una eterna menor de edad, por lo que era excluida de la vida pública y no podían votar, ocupar una magistratura o ser escuchadas en una asamblea, aunque si, las romanas libres, podían tener propiedades, vender, alquilar y comprar. A pesar de estar excluidas del juego político. Extraoficialmente se implicaban en las campañas electorales y daban su opinión. De hecho, en Pompeya encontramos pinturas donde se refleja los consejos que las mujeres daban a los candidatos.