Isabel, querida, como me recuerdas cuando te veo al lado de tus dos princesas, a las mías. Las tuyas son mayores, pero son esa pareja que hace que te sientas una madre querida y afortunada. Disfrútalas que cuando se casen, de lo que es la boda jotera, ya nos encargamos nosotros. Viva Isabel y sus dos princesas ¡