Contraseña rechazada
Una consultora informática, que estaba ayudando a un hombre a configurar su ordenador, le pregunta qué palabra le gustaría utilizar como contraseña para entrar en su sistema. Con la intención de ponerla en una situación embarazosa, éste le dice que escriba PENE con mayúsculas.
Ella, sin inmutarse ni decir una palabra, introduce la contraseña. De pronto, la chica casi se desternilla de la risa ante la respuesta del ordenador:
"Contraseña rechazada. No es suficientemente larga"
Una consultora informática, que estaba ayudando a un hombre a configurar su ordenador, le pregunta qué palabra le gustaría utilizar como contraseña para entrar en su sistema. Con la intención de ponerla en una situación embarazosa, éste le dice que escriba PENE con mayúsculas.
Ella, sin inmutarse ni decir una palabra, introduce la contraseña. De pronto, la chica casi se desternilla de la risa ante la respuesta del ordenador:
"Contraseña rechazada. No es suficientemente larga"
La esposa de un Pastor le dijo a su esposo en una ocasión que ella tenía una caja en el closet y que nunca debería ver lo que había adentro, entonces fue cuando le entró la curiosidad. Un día que ella fue a la tienda, desesperado por ver lo que había en esa caja, fue al closet y la abrió. Su sorpresa fue grande cuando vió mucho dinero y tres huevos. Cuando ella regresó de la tienda le confesó que no pudo resistir la curiosidad y abrió la caja pero ahora tenía más curiosidad de saber de donde salió ese dinero y que significaba los tres huevos. Ella le dijo que durante los 20 años como Pastor de la iglesia, cada vez que predicaba un sermón aburrido ella ponía un huevo en la caja. Él se quedó pensando y dijo, no está mal, tres sermones aburridos en 20 años. ¿Pero el dinero de dónde salió? Ella se sonrió y le dijo: "cada vez que juntaba una docena de huevos la vendía."
Un ladrón se mete en una casa a hacer de las suyas con su linterna en mano. Cuando estaba escudrinando por la cocina y el comedor en busca de la platería, escucha una voz que dice: "Jesús te está mirando". El ladron se sobresalta, apaga la linterna e inmediatamente se pone a averiguar de dónde sale la voz. "Jesús te está mirando" - vuelve a escuchar. Enciende nuevamente la linterna y descubre a un loro encerrado en una jaula que le repite: "Jesús te está mirando". El ladrón cae sentado, muerto de la risa, y le pregunta al loro: " ¿Y tú quién eres?". El loro contesta: "Soy Moisés". El ladrón, poniéndose de pie: " ¿Y quién fue el tonto que te puso Moisés?" A lo que el ave replica: "El mismo tonto que le puso "Jesús" al perro Doberman que está detrás de tí...."
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