Las leyes hititas sobre el adulterio:
Cuando la esposa es violada en terreno abierto, fuera de una ciudad, es culpa del violador, y por tanto el castigo para éste es la muerte, ya que se entiende que la mujer estaba sola e indefensa.
Pero si el adulterio se cometía en la ciudad, la culpable era la mujer. Ahora bien, si el marido los sorprendía y asesinaba, no había castigo para él, porque se entendía que obraba en un arrebato. Pero si en vez de eso salía al exterior y gritaba pidiendo auxilio (algo lógico, si el otro tipo era más fuerte o fornido), entonces perdía su derecho, y por lo tanto, la justicia se encargaría de decidir qué hacer con los adúlteros.
Cuando la esposa es violada en terreno abierto, fuera de una ciudad, es culpa del violador, y por tanto el castigo para éste es la muerte, ya que se entiende que la mujer estaba sola e indefensa.
Pero si el adulterio se cometía en la ciudad, la culpable era la mujer. Ahora bien, si el marido los sorprendía y asesinaba, no había castigo para él, porque se entendía que obraba en un arrebato. Pero si en vez de eso salía al exterior y gritaba pidiendo auxilio (algo lógico, si el otro tipo era más fuerte o fornido), entonces perdía su derecho, y por lo tanto, la justicia se encargaría de decidir qué hacer con los adúlteros.