En 1954 se encontró, enterrada en un foso, próximo al lado sur de la pirámide, una barca funeraria. Estaba desmontada y se tardaron catorce años en reconstruirla. Se exhibe en una gran sala erigida sobre el foso. Esta barca formaba parte importante del ritual funerario ya que sería la encargada de llevar a Jufu (Keops) en su viaje a través del más allá. Se tiene conocimiento de otra barca, pero por precaución y para evitar su deterioro no ha sido extraída todavía.