CANALES: La de Fermi del vaso de plástico también estuvo genial....

JAJA! POREO TE LA HE PUESTO presi para alegrarte los primeros momentos del dia de SAN VALENTIN!

Gracias fermosa Fermi. Así da gusto levantarse. Sabes que siempre te desearé todo lo mejor.

Buenos días primo, Fermi y si me dejo alguno más que se de por saludado, deseando ha todos un feliz día de S. Valentín

Buenos días querido primo. De momento estamos Fermi y yo solo, aparte de tí, claro. Pero ésto solo ha hecho que abrir la cancilla.
Yo también te deseo un buen día de San Valentín, al calor de tu estupenda familia, Emilio.
Muchas gracias por tu original relato de ayer. Cuando lo leí me reí mucho. Aquí en León y en el campo de la tradición, existen las famosas "rabeladas". No sé si te suenan y suelen ser muchas "picantonas y desenfadadas". A raiz de cierta pastora, con respecto a lo que quería hacerte, yo le hubiera aplicado aquella que decía: "Sí quieres ver lotería, bájame los pantalones, y verás salir el gordo, con dos aproximaciones". Es una broma que deseo te haga empezar el día con humor. Un fuerte abrazo, querido primo.

Jajaja....!, primo que si me río no puedo escribir...., creo que tienes razón con lo de la pastora, pero en aquellos tiempos, a pesar de las dictadura, avía lo que se decía poder del más fuerte y en aquellos campos de la vega de arriba, la edad tenía el poder y los pequeños y débiles tenían que acatar lo que se les imponía, ahora es todo diferente y no se parece en nada.
Gracias por tus buenos deseos y así los transmitiré al resto de la familia, feliz día de San Valentin para y los tuyos

Es bonito desempolvar los recuerdos de la niñez, verdad Emilio?
nos vienen a la cabeza historias que no dejan de hacernos sentir aún más nuestro el querido y amado pueblín.

La de Fermi del vaso de plástico también estuvo genial. Que verdad es, querida amiga, como recuerdo yo la tienda de Nely, donde tantas veces me envíaba mi santa madre a comprar con una nota, para que no se me olvidara nada. Aquello parecía lo que hoy viene a ser El Corte Inglés, allí había de todo, solo que en una sola planta. Al regreso a casa, siempre la misma frase: "Pero hijo y los puntos?", "a ver esas vueltas.........." "Nely, mujer, te mando de nuevo al guaje mío pa`lla que esta abobao". Siempre ocurría algo y no había mañana que no hiciera tres-cuatro viajes en aquella sufrida bicleta, a la querida Magdalena. Era una manera de hacer deporte, compras y disfrutar del pueblín, en su más pura esencia. Cuando notaba sobre mí que la situación se complicaba, siempre tenía a mano el entrañable y singular Taller de Vicente. Allí también fueron mis primeros celtas sin boquilla, con la complicidad del subsodicho. Que buena gente era, también...............