El corazón es un niño: espera lo que desea.
Las grandes almas tienen voluntades; las débiles tan solo deseos.
No temáis a la grandeza; algunos nacen grandes, algunos logran grandeza, a algunos la grandeza les es impuesta y a otros la grandeza les queda grande.
Cuanto más se acerca uno a los grandes hombres, más cuenta se da de que son hombres.
La grandeza no se enseña ni se adquiere: es la expresión del espíritu de un hombre hecho por Dios.
El hombre que se levanta es aún más grande que el que no ha caído
Por grande que sea el puesto, ha de mostrar que es mayor la persona.
Un gran hombre demuestra su grandeza por el modo en que trata a los que son o tienen menos que él.