Las feromonas, palabra proveniente del griego y que significa "llevo excitación", son compuestos químicos segregados por organismos vivos, que provocan determinadas respuestas en el comportamiento, la reproducción o el desarrollo de otros miembros de la misma especie.
Se han encontrado evidencias de feromonas tanto en invertebrados como en vertebrados. Las hormigas, por ejemplo, acostumbran emplear feromonas para indicar el rastro que lleva hasta la comida, para provocar ataques contra enemigos, para señalar la necesidad de huir o para identificar sus larvas en la oscuridad del hormiguero.
Muchos mamíferos marcan con regularidad los límites de sus territorios con feromonas secretadas por glándulas especializadas. De esta forma son capaces de reconocerse entre sí.
Se han encontrado evidencias de feromonas tanto en invertebrados como en vertebrados. Las hormigas, por ejemplo, acostumbran emplear feromonas para indicar el rastro que lleva hasta la comida, para provocar ataques contra enemigos, para señalar la necesidad de huir o para identificar sus larvas en la oscuridad del hormiguero.
Muchos mamíferos marcan con regularidad los límites de sus territorios con feromonas secretadas por glándulas especializadas. De esta forma son capaces de reconocerse entre sí.