CANALES: María Luisa, eres la mejor. Muchas gracias, querida...

BATALLAS EN LA ESCOMBRERA

En los años sesenta, el parque o el jardín de toda la chavalería eran las escombreras. Al lado de las eras y un poco alejadas del monte, que era lugar de mayores.
Los “juagues” salían de la escuela, pasaban por la casa y cambiaban la cartera, con los pocos libros que llevaban, por el bocadillo de chorizo, el arco y las flechas, las pistolas o las espadas, todo fabricación casera (de madera). Se iban a jugar a los indios o a los caballeros, dependiendo del que mandara aquel día. Los más atrevidos llevaban el tirador para cazar algún pájaro.
Las escoban y los piornos que poblaban la escombrera servían de refugio y de escondite a los combatientes. Después de repartirse el elemento humano para los ejércitos comenzaba la batalla. Los gritos de guerra y el lamento de los heridos se escuchaban desde las casas más cercanas.
No era de extrañar que entre tanto el fragor y realismo algún “juague “saliera sangrando de verdad y se pusiera a llorar. Entonces se escuchaba una voz que decía.
_! Cállate, Llorica!. Vete a tu casa y que tu madre te cure la herida. ¡Y la próxima vez andas más listo!
La batalla continuaba hasta que las primeras sombras aparecían. Los heridos se levantaban, los prisioneros regresaban a sus ejércitos. Toda la chavalería recogía sus armas y juntos de regreso a casa, planeaban la siguiente contienda.

M. BLANCO

María Luisa, eres la mejor. Muchas gracias, querida amiga. Esto solo ha hecho que empezar. Toño Cata, María Jesús Morla, teneis algo pendiente por ahí?
Un fuerte abrazo a todos y que VIVA CANALES ¡y VIVA EL CALECHO ¡
Respuestas ya existentes para el anterior mensaje:
Pilarina, tu ya habías terminado con la estupenda historia del pajar? si es así a por otra y si no lo es, pues continua, mujer. Un beso, estupenda moza del Cantico.