Oye, Yoli, que si me das permiso para irme a la cama. Que mañana suena el despertador y hay que descansar, para que mañana....... Os deseo a todos felices sueños, camaradas. Sois los mejores. Gracias por este buen rato que, un día más en este singular calecho, me habeis hecho pasar. Hasta mañana, siempre si Dios quiere.