Oye, que yo me voy a dormir, ya que mañana madrugo. Una vez más queridos
amigos, y después de disfrutar de un ameno calecho entre todos vosotros, es un placer para mí desearos las buenas
noches y si Dios quiere, mañana nos volvemos a calechar. Sed buenos,
felices y hasta mañana a todos.