Como me acuerdo querida Carmina del buen
amigo Planín, de nuevo, a colación de tu comentario "yo las pongo a parir". Un día de
verano con buen sol en aquella
terraza estupenda que tenía la
casa donde vivía, disfrutando de la
calle estaba pasando el rato el bueno de Planín. En esto que se detiene un
coche justamente a la altura de su casa y se baja una señora bien puesta y le pregunta: Oiga, ye por aquí donde paren unas asturianes, oh? y el amigo que no tenía temple ni nada le contesta como teniéndola
... (ver texto completo)