Y una vez que este gratísimo calecho, toca por mi parte a su fin, siempre con el permiso de la concurrencia, este humilde jotero solicita el debido permiso para retirarse a sus aposentos (hoy sin pis, que ya lo hice antes), con la gran satisfacción de haber pasado un día más, un grato calecho totalmente autóctono y muy familiar. Saludos cordiales a todos. Viva Canales ¡