Juan Morla, querido socio, que te vestimos de corto en el equipo de ASCUCA, para verte las piernas, hombre. Que nos tenías intrigados y en aquella ocasión mira tú por donde, pudimos lograrlo. Lo del reloj era para pedirte la hora y solicitar el tiempo muerto correspondiente. Todos sabemos que eres un tío genial y que siempre pudimos contar contigo y afortunadamente podemos seguir haciéndolo, por ejemplo, en este magnífico foro. Saludos cordiales y saluda a Montse de mi parte, que el otro día cuando coincidimos en el pueblín se me olvidó.