Gracias Ana, la verdad que era uno más de la
familia, pero la vida sigue, poco a poco la pena tendrá que pasar. El
verano está estupendo, muy pero muy agradable, es imposible no disfrutarlo, estamos entre
mar y
campo y como si fuera poco, afortunadamente, la
casa tiene
piscina, como ves, aunque no se vaya muy lejos, no hay pretexto para pasarlo mal. De todas formas, en febrero me escapo un par de semanas al norte.
Un beso y cuídate mucho