NO han muerto! Están en medio
de la pólvora,
de pie, como mechas ardiendo.
Sus
sombras puras se han unido
en la pradera de
color de cobre
como una cortina de viento blindado,
como una barrera de color de furia,
como el mismo invisible pecho del
cielo.
Madres! Ellos están de pie en el trigo,
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