El oficio de pastor ocupa un lugar destacado en la vida tradicional leonesa y, sobre todo, el de pastor trashumante de merinas, que pasaban la época estival en los pueblos del norte de la provincia, para bajar en el invierno a las dehesas extremeñas. Los pueblos de Babia (Abelgas, Torre, La Majúa) o de Raño (Tejerina, Prioro, Remolina) y algunos otros de las riberas del Luna, surtieron a la trashumancia de los más famosos Mayorales, máximos responsables de la cabaña, junto con los Rabadanes y demás ... (ver texto completo)