Pero vaya reportorio de chistes que teneis, eh, feliz dia.
Igualmente, lo mismo digo...
Pero vaya reportorio de chistes que teneis, eh, feliz dia.
Esto es una pareja, y la chica invita al chico a cenar a su casa con sus padres. El chico acepta y va la noche siguiente a casa de su novia. Ésta se habia puesto una minifalda muy cortita. El novio, cachondísimo, se intenta aguantar el meter la mano en las partes nobles femeninas. Es un momento de descuido de los padres de ella, el chico mete la mano dentro de la minifalda.

Eso que aparece la madre con una bandeja de croquetas.

- Niño, coge algunas croquetitas- dice la madre.

- No gracias, ... (ver texto completo)
Una pareja se fue de vacaciones a una laguna donde se podía pescar.
El esposo amaba pescar al amanecer y a su mujer le encantaba leer.
Una mañana, el esposo volvió después de varias horas de pesca y decidió
tumbarse y dormir una pequeña siesta.
Aunque no estaba familiarizada con el lago, la esposa decidió salir a
pasear en el bote.
Remo una pequeña distancia, anclo el bote y retomo la lectura de su libro.
Al poco rato apareció el guarda en su bote.
Llamo la atención de la mujer y le dijo:
- ... (ver texto completo)
El recién casado regresa a casa de sus padres mediada la noche de bodas. La madre se levanta sorprendida:
- ¿Qué pasó, hijo mío?
- Verás, mamá... la dejo porque es virgen.
- ­Bien hecho, hijo! Lo que los demás no quieran, tú no lo aceptes.
Una hormiga liga con un elefante, y al día siguiente al despertar se encuentra con que el elefante ha muerto.
- Que mierda de vida! Una noche de pasion, y luego te pasas la vida cavando una tumba!
- ¿Sabéis cómo llaman a los hombres operados de vasectomía?
- Sacarinos, porque endulzan pero no engordan.
Un carnicero estaba atendiendo su negocio y se sorprendió al ver entrar un
perro. Lo espantó pero el perro volvió enseguida. Nuevamente intentaba
espantarlo cuando se dio cuenta de que el perro traía una nota en el hocico.
Tomó la nota y leyó: " ¿Podría mandarme 12 salchichas y tres chuletas de
cordero, por favor?" Y el carnicero vio que el perro también traía en su
hocico un billete de 50 euros. Así que tomó el dinero y metió las
salchichas y las chuletas en una bolsa que, junto con el cambio, le puso al
perro en el hocico. El carnicero estaba muy impresionado, y como ya era
hora de cerrar el negocio, decidió seguir al perro que comenzó a bajar por
la calle con la bolsa en su hocico. Cuando llegó a un cruce, depositó la
bolsa en la acera, se alzó sobre sus patas traseras, y con una de las
delanteras apretó el botón de peatones para cambiar la señal del semáforo.
Tomó de nuevo la bolsa y esperó pacientemente, con ella en el hocico, a que
el semáforo diera paso a los peatones. Atravesó entonces la calle y caminó
hasta una parada de autobús, mientras el asombrado carnicero lo seguía de
cerca. En la parada, el perro miró hacia el tabla de rutas y horarios, y se
sentó en la acera a esperar por su autobús. Cuando llegó uno que resultó no
ser el suyo, siguió esperando por el correcto. Llegó entonces otro autobús.
El perro lo miró, y, al darse cuenta de que era el correcto, entró en él
por la puerta trasera, para que el conductor no lo viera. El carnicero,
boquiabierto, lo siguió. De repente el perro se alzó sobre sus patas
traseras, y tocó el timbre de parada, y siempre con la bolsa en el hocico.
Cuando el autobús paró, el perro se bajó, y también el carnicero, y ambos
se fueron caminando por la calle hasta que el perro se detuvo en una casa,
puso la bolsa en la acera, y, retirándose un poco, corrió y se lanzó contra
la puerta. Repitió la acción varias veces, pero nadie abrió la puerta.
Entonces el perro rodeó la casa, saltó una cerca, fue hasta una ventana y,
con su cabeza, golpeó varias veces en el cristal. Regresó entonces a la
puerta, que se abrió y apareció un hombre que comenzó a golpear al perro.
El carnicero corrió hasta el hombre gritándole:
- ¡Por Dios, amigo! ¿Qué es
lo que está haciendo? ¡Su perro es un genio!
El hombre, irritado,
respondió:
- ¿Un genio? ¡Ésta es ya la segunda vez que en esta semana este
perro estúpido olvida las llaves! ... (ver texto completo)
Tres amiguitos estaban discutiendo sobre los regalos que les gustaría recibir para el Día de Navidad.
- ¡Yo quiero que me regalen una bicicleta!, decía Hugo.
- ¿Y para que querés una bicicleta?, preguntaron los otros dos.
- Con una bicicleta puedo ir a la escuela, puedo hacer los mandados más rápido, juego en la plaza...
- ¡Yo quiero que me regalen una computadora!, decía José.
- ¿Y para que querés una computadora?.
- Con una computadora puedo navegar por Internet, jugar en los videojuegos, ... (ver texto completo)
Sal

¿Por qué los del Lepe no entran a la cocina?
- Porque hay un tarrito que dice sal...
Es el día del examen final en el seminario. El padre superior le echa un discurso a los seminaristas que van a graduarse:

- "Hijos míos: cansados ya como estamos de tantos escándalos en los que los nuevos sacerdotes se ven envueltos, hemos decidido hacerles un examen especial, para probar su resistencia hacia las tentaciones de la carne. Para empezar, desnúdense. El padre Humberto va a pasar entre ustedes con unas campanillas. Tome cada uno de ustedes una de ellas, y amárresela al pene."

Una vez preparados los seminaristas, entra al salón una bailarina de striptease, vestida de forma muy sugestiva. Inmediatamente empiezan a sonar las campanillas de la mitad de los seminaristas, "tilín, tilín, tilín".

El padre superior les ordena salir del salón diciéndoles:
- "Hijos míos, lo siento pero ustedes no están preparados todavía para salir al mundo. Que continúe la prueba."

La bailarina empieza a hacer su espectáculo. Cuando se quita el vestido, "! Tilín, tilín, tilín!", se oyen las campanillas de la mitad de los que quedan.

La bailarina continúa. Cuando se quita el brassiere,
"! Tilín, tilín, tilín!" suenan casi todas las campanillas... y sólo quedan tres seminaristas... pero no por mucho tiempo. Cuando la bailarina se quita la tanga, dos campanillas suenan: "! Tilín, tilín, tilín!"

Queda un seminarista, imperturbable. A una seña del padre superior, la bailarina se le acerca, y lo acaricia. Silencio absoluto. Se le sienta encima. Silencio.

- "! Basta!" Dice el padre superior. "Hijo mío tú has sido el único de tu generación en haber superado tan difícil prueba. Estás listo para salir al mundo. Dame un abrazo de despedida..."

"! Tilín, tilín, tilín!" ... (ver texto completo)
En un aeropuerto de una de las ciudades de la antigua Cortina de Hierro, un espía huía de la policía secreta rusa, la KGB. Estaba a punto de ser capturado, cuando, súbitamente, tropezó con una monja a la que le pidió que lo escondiera bajo su hábito.

Los agentes de la KGB preguntaron a la religiosa si había visto al espía y le dieron su descripción. Ella les informa que no lo había visto.

Cuando ya el peligro había pasado, el espía salió de debajo del vestido de la monja y se inició el siguiente ... (ver texto completo)
- Mi abuelo me ha dejado como herencia unas gafas.
- ¡Pa que veas!
Resulta que estaba un cubano en una cantina, de pronto llega su amigo, y le dice:
- 'Me dijeron que andabas por Nueva York'.
Y el otro contesta:
- 'Sí, andaba en Nueva York'
- ' ¿Y que más te gustó de Nueva York?'.
- 'Madooona. También fui a Los Angeles'
- ' ¿Y que fue lo que te gusto más de ahí?'
- 'Mado-ona'.
El otro se enoja y pregunta:
- "Bueno y a ti ¿qué es lo que te gusta de Madoona?" y el cubano responde: ... (ver texto completo)
- ¡Papi, papi...! ¿tú estás a favor del desarme?
- Claro que sí Pepito, ¿Por qué lo preguntas? ¿Escuchastes algo en la radio?
- ¡Ah...! ¡es que... desarmé el ordenador!