En el Valle de Laciana hoy viven casi 16.000 personas, no las 18.000 que lo habitaban cuando Julio Fuentes se unió a la Marcha Negra. En las montañas que lo rodean, blancas de nieve en los picos, asustan todavía los osos y presumen los urogallos. Las montañas arrojan temprano su manta de sombra sobre Villablino, y se hace de noche enseguida, como presagiando el tizne de los mineros que a las ocho terminan turno y salen de las tripas de la tierra. Julio Fuentes glosó en el 92 a 2.665 mineros. Hoy ... (ver texto completo)